EL DE LOS OJOS GRISES - TAO
Dejó sus huellas en mis rincones
en mi corazón lleno de emociones
un sinfín de sensaciones.
Un diminuto brochecito
de esos de colgar ropa
un pequeño cepillito
y el aroma del jabón.
Un juguete, un papelito
que quitamos de su boca
su madre que es mi hija
con su teta libre y loca.
Ella arropada en su mochila
con el crío en la delantera
con el frío en nuestras caras
recorrimos las veredas.
Ya no están en nuestra primavera
y aunque hay brotes y flores por doquier
hace frío que llegan a los huesos.
Se tomaron el avión, hacia Brasil
donde mora el clima cálido
y su amado padre,
su hogar , los caminos sinuoso
rocosos espacios de agua.
Voy a extrañarlos pero estoy feliz
sabiendo que ellos están juntos
atravesando la aventura
del cotidiano vivir.
Los amo.
miércoles, 11 de octubre de 2017
lunes, 9 de octubre de 2017
Perder ya no es un arte.
Perdemos tantas cosas, que perder ya es un
arte
vano el tiempo perdido, el tiempo que
lamentas
la
letra que estrangula, pérdidas que
alimentas
la vida
como ofrenda, instinto el no negarte.
Vivir es el contraste de vivir sin buscarte
y si encuentras sentido al vivir que
cimientas
florecerán las dunas en arenas que alientas,
el arte de perderte, el arte de encontrarte.
Sube a la nube blanca llevándote la vida
sin perder su sentido, ganando esperanzas
y trepa la montaña evitando la caída.
Y si caes te levantas, como a los pies las
danzas.
Perder no será un arte, con tu labor cumplida
fomenta la alegría, en tu deseo y la alcanzas.
domingo, 8 de octubre de 2017
¡¡EL AMOR NO MARCHITA!!
En esta azul mirada hay un brote de locura
un sinfín de emociones y perfumadas flores
porque amarte me vuelve un mundo de colores
conspira el universo y soy toda ternura.
Hay azules mariposas que arropan la dulzura
entre alas que suavizan y alejan mis temores
soy la piel que enarbola tu piel y sus ardores
y fácil es amarte si rodeas mi cintura.
Sé desde lo profundo que jamás voy a perderte
¿cómo sé? Pues lo ignoro, pero mi alma levita
en una nube rosa como llovizna vierte,
lluvia sobre gramilla sedienta y no la evita.
Aspiro tu perfume, segura de tenerte,
¿cómo decirte entonces? que el amor no marchita.
un sinfín de emociones y perfumadas flores
porque amarte me vuelve un mundo de colores
conspira el universo y soy toda ternura.
Hay azules mariposas que arropan la dulzura
entre alas que suavizan y alejan mis temores
soy la piel que enarbola tu piel y sus ardores
y fácil es amarte si rodeas mi cintura.
Sé desde lo profundo que jamás voy a perderte
¿cómo sé? Pues lo ignoro, pero mi alma levita
en una nube rosa como llovizna vierte,
lluvia sobre gramilla sedienta y no la evita.
Aspiro tu perfume, segura de tenerte,
¿cómo decirte entonces? que el amor no marchita.
sábado, 7 de octubre de 2017
Siempre he creído en los ángeles y las Hadas,
como creo en la magia de las palabras
por eso escribo como celta
con mi caldero y mis fresias
o como peregrina que siembra palabras.
Creo en la energía que emana cada letra
y creo y tengo esperanzas en la humanidad
porque siento como necesario decir
que sobrevienen grandes cambios
para nuestra realidad
aunque sé que nuestra realidad
es la que vamos creando.
Hoy estoy un poco triste
porque aún veo personan
que están dormidas
y no ven la naturaleza
ella no se queja
y siempre sus frutos da.-
Bienaventurados aquellos
que creen en las leyes del universo
porque desde ahí nos expandimos
para cambiar y mejorar.
¡¡AMOR PROHIBIDO !!
Cuando por vez primera intangible miraste
lánguida la mirada que no vieras, pusiste
daga y filo en el blanco, en mi corazón triste
y pude sin tocarte, percibir el contraste;
del piélago nevado de mi sur que abrazaste,
con ardientes hogueras; las mías que pediste
sin pronunciar palabras, en mi s venas corriste
como caudal , torrente de sangre y te quedaste.
Fue un instante. Abriles y septiembres unidos,
tus mares con mis cumbres, musgosa en su fisura
latidos constelados ,cual besos suspendidos.
Fueron largos inviernos , tu vida mi locura
dulces mis primaveras de jazmines floridos
bramido excomulgado, prohibido con censura.
Jamás un consumado beso ni el roce de tu boca,
fui fiel en la penumbra, pidiendo que no duelan.
Abrazos que no fueron , de almas que se anhelan
un beso suspendido, y mi alma que te evoca.
Cuando por vez primera intangible miraste
lánguida la mirada que no vieras, pusiste
daga y filo en el blanco, en mi corazón triste
y pude sin tocarte, percibir el contraste;
del piélago nevado de mi sur que abrazaste,
con ardientes hogueras; las mías que pediste
sin pronunciar palabras, en mi s venas corriste
como caudal , torrente de sangre y te quedaste.
Fue un instante. Abriles y septiembres unidos,
tus mares con mis cumbres, musgosa en su fisura
latidos constelados ,cual besos suspendidos.
Fueron largos inviernos , tu vida mi locura
dulces mis primaveras de jazmines floridos
bramido excomulgado, prohibido con censura.
Jamás un consumado beso ni el roce de tu boca,
fui fiel en la penumbra, pidiendo que no duelan.
Abrazos que no fueron , de almas que se anhelan
un beso suspendido, y mi alma que te evoca.
jueves, 5 de octubre de 2017
Para Marta.
Encontré una carta, que hace años te escribí, en un cajón con aroma a vainilla, donde guardo retazos de recuerdos, lienzos y puntillas, agujas, lanas y sobres abiertos, con el áspero color del tiempo.
En esa carta te digo que la Navidad me sorprendió en tu casa, no estabas allí, o si lo estabas, entre tus innumerables cosas.
Te encontrabas en tu amada Inglaterra, recorriendo campiñas en tu viajera bicicleta.
Tu bicicleta con identidad propia, te llevaba y te traía impregnada de neblina y la húmeda caricia del viento en tu mejilla.
Te cuento en esas líneas, que si no estabas en presencia; yo te veía entre tus artesanías, cada pedazo de madera que moldeaste dándole la forma que querías.
Te veía con tu aspecto de bohemia, recorriendo el mundo, trayendo un poco de tus largos paseos, relatos y cuentos de encuentros literarios en bares, embriagada en tu fantasía de la misma bohemia entre personas que conocías.
Hubieron rincones donde te encontré. Pequeños escritos en la pared, con tizne negro y lo hacías con un pincel.
Tengo esa carta entre mis manos y fotos con tu sonrisa de persona amable; eras buena compañía.
Tenías una vida improvisada y libre y yo apenas me asomaba a descubrirla.
Yo te contaba mi niñez solitaria y sombría; y hoy que puedo lee más allá del papel, ella me sirvió para entender que a veces las marcas en el alma, son para aprender con sensibilidad y envolver los recuerdo, los que hoy me hacen mujer.
Aún con mis veinte años, allá, donde te escribí, veía la vida como un premio, mi corazón siempre abierto y te aprendí a querer.
Eramos tan diferentes pero convergían nuestras ambigüedades, tú con tus libertades y yo almidonada y recurrente, muy seria para mis 20 años, pero con los ojos deslumbrados y el corazón ardiente.
Con esta carta en mis manos, te haces presente, tu energía depositada en el recuerdo.
Te fuiste una tarde para no volver.
No tengo tristeza solo la dulce nostalgia de no tener nuestras tardes de té con scones y lecturas en voz alta.
Y esto que escribo ahora, ya lo debes saber, es una necesidad del alma que extraña tu amable compañía bohemia en aquél tiempo en que los años , los tuyos con una vida contemplada y la mía por nacer.
Aún tengo guardada tu sonrisa , esta carta que te escribí en soledad, en un cajón con aroma a vainilla, retazos de raso colorado , agujas , lanas y puntillas.
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