miércoles, 13 de abril de 2022

 


Para Jesús el nazareno.

 

Un brinco pega en mí sobre la acera

mi corazón de hierba madreselva.

Un dulce germinar en la pradera

me vuelve más salvaje que la selva.

 

Las normas que registra aquel lucero

Es ampliamente solo de lo incierto.

Infierno, lluvia y cielo el aguacero

se queda en el camino, libro abierto.

 

No creo que la muerte y su final

corrijas los errores de lo escrito

fue dicho por un hombre original

muriendo, yo a las pruebas me remito.

 

La arena del desierto fue su lecho

cuarenta días ayuno y predijo

es gloria de un camino el de tu pecho

si te amas  a ti mismo como el dijo.

 

Por eso soy salvaje yerba buena

por eso yo no creo en los mandatos

Me siento como en la última cena

quedando para siempre en los retratos.



lunes, 11 de abril de 2022

¡¡ OTRA PIEL!!

 


                                                         


                                                             Quisiera acariciar tus hombros

abrirme camino entre tus ropas

sentir mis manos en tu piel

y tu boca alquimia con mi boca.

 

Tal vez son estos sueños que me alocan

desatando mis deseos de mujer

se fueron con los vientos de otras manos

 se aferraron a otras manos

 que te arrancan de mi piel.

 

Hoy te llevo en mi memoria persistente

como un sueño que adormece

mis entrañas y el placer

y no quiere despertar.

Para qué?

si tus manos ya no buscan mis manos

y tu piel se estremece en otra piel.

Esa piel que no se arraiga

como se quedó la mía

 atrapada en  el querer.

 Hoy solo soy un recuerdo  en tu memoria,

como todos los amores que por ti pasaron,

pero nadie se ha quedado

  para arroparte en tu tristeza

porque fui la más callada

 la que supo de tus silencios,

y quien te enseñó a querer.

 

¡¡EL LIENZO QUE DIBUJÉ!!

 


En un lienzo dibujé el horizonte de una alondra,

que suspendida en el aire miraba su propia sombra.

 

No me estaba dando cuenta que ella revoloteaba

la sombra de mi sombra.

 

En un lienzo dibujé el perfil de mi horizonte

y lo que en realidad hacía con el pincel

es trazar un tramo de mi destino,

entre nardos y otras flores un castillo.

 

Y entre cardos y piedras se me cruzaron

las tormentas y tempestades

que a mis cumbres llegaron sin aviso.

 

Pero también dibujé entre palabras, entre versos

los rayos del sol en mis mañanas y el brillo de la luna,

en una laguna mansa.

 

Puse mi más profundo empeño en aquel lienzo

y me enfrenté con la vida, con mi dos manos llenas

de jazmines, de rosas y de poesía.

 

Mis tormentas fueron mis pasiones hacia ti

mis tempestades fueron mis abrazos y besos,

los dibujé porque me estabas esperando

en la otra orilla del mar, donde empieza tu verano.

 


Fui una campesina.

 


 


En algún lugar de esta vendita tierra

donde los vientos del norte soplaban

calentando el polvo donde  hundía mis pies,

yo fui una campesina que corría por el campo

 

entre espigas amarillas volando en el atardecer.

Llena de sueños, de esperanzas e ilusiones

comencé a vivir un mundo de fantasías

que aún perduran en mi mente

“el polvo de donde vinimos y donde vamos a volver”.

 

Pero perduran en mí, el recuerdo de mi infancia

sentada en los escalones de mi casa

con una lámpara encendida por si llega a anochecer.

 

 

 

 

 

 



 

 


Eres.

Eres un mar profundo,

ondulado en el paisaje

eres la madre de mis soledades

eres tierra fértil y sosegada

eres la morada de mis tristezas.

 

Lluvia despejada y somnolienta

lluvia que se desliza en mis hombros

mansa y sin tormentas moja mis hojas

que parecen marchitarse con pereza.

 

Viento del norte en mis espaldas

empuja mi pluma abandonada

de un verbo antiguo y silencioso

que nada me cura y no me calma.

 

Eres la primavera desojada y triste

que llora con mi musa,

la mojada madreselva que huele

a rosas y a jazmines,

la desolada enredadera de mi muro.

 

Eres el cielo azul ya sin eternidades,

eres la angustia que atraviesa con su daga

mis entrañas y se disuelve con la nada.

 

Eres el inmenso mar

trepando mis añoranzas

con un disfraz de arenas

en el desierto de mis esperanzas.

 

Eres el horizonte que navega

las aguas de una rosa blanca

la pena de mi pena más amarga

por eso llora la lluvia

y es por eso que no brillan las estrellas


 


Las realidades del tiempo.

 

Yo te di mi vida

pero tú querías mi alma;

pues todo te lo di,

y un día fui tu paloma

la que tomaste entre tus manos

mientras yo temblaba

feliz y enamorada.

 

Siempre estaremos juntos

en las realidades del tiempo

y aunque no hubiese retorno,

tú y yo estaremos en el aire

en el aroma de mi ventana

yo paloma de guirnaldas

tú mi halcón,

en mi alma enmarañada.

 

Solo quiero saber si hay un mundo

para las almas que aprendieron a amar,

sin volvernos a perder

en el mundo de la nada.

 

 

 

 

 

 

martes, 5 de abril de 2022

¡¡AMARTE FUE MI SUERTE!!

¿Cuándo seré de ti la blanca arena?
arena blanda eterna y consentida,
sencilla cuesta, el valle sin herida.
Quiero tu voz la paz que me serena.

¿Será mi beso eximia hierbabuena?,
¿cuándo estará tu boca complacida?
Amarte fue mi suerte compartida
será mi beso amante tu verbena.

Qué importa si te quiero irreverente,
qué importa lo que digan los rumores
si quiero que me quieras impaciente.

Qué importa si te quiero ardientemente,
si quiero que me beses sin pudores
si quiero que me quieras omnisciente