jueves, 12 de mayo de 2022

¡¡BUSCANDO LÁMPARAS!!

 


¡¡BUSCANDO LÁMPARAS!!


Buscando lámparas en el poniente las luces moribunda de mis huesos, hallé desnudos pasos en tu frente naufragios de corolas y de besos. Un pájaro dormía entre mis brazos buscando el dulce arrullo de tus olas ¿en dónde sepultaste mis pedazos, embriagando mis dulces caracolas? Trisaste la esperanza donde muero en el huerto marchito abandonado. No quiero tu palabra sin esmero, donde muere la tarde en el tejado. Sujeta mi cintura ya, viajero, y bríndame tu beso envenenado.


jueves, 21 de abril de 2022

 




 

¡¡AROMADAS GARDENIAS!!


He sentido un llamado en el alma
de aromadas gardenias
y en libertad quisiera
ser la mensajera
del sabor que me han dejado
el bordado de una piedras.

Un cesto lleno de versos acomodados
entre piedras y madreselvas
imagen de serpentina en el camino
al costado de un río llenos de rocas
de árboles florecidos y de almendras.

Siento como un refugio de palmeras
una paloma blanca
llevándose en el pico
el aire de las verbenas.

Necesito como nunca
el aroma de la madera
entre el aserrín del cedro
y el sabor de los almendros.

Un cesto lleno de versos
que se dispersan
a la vuelta del camino
mensajera y ave soy.
¡Ave de primavera.​!



lunes, 18 de abril de 2022

¡¡ENTRE AMAPOLAS!!

 

Yo espero en el silencio tu presencia,
y quiero por las tardes la fragancia
del nardo florecido, el de la infancia,
infancia de esperanzas, con tu esencia.

La brisa trae un beso con urgencia
urgencia de tu boca y su arrogancia,
aunque el mar fuera puente en la distancia
me diste con el viento tu presencia.

Guirnaldas adornaron el paisaje,
cuidando nuestro amor entre amapolas
brindando en nuestras copas un brebaje,

el hechizo, floral de las corolas.
En los mares de azul y su oleaje,
donde duermen eximias caracolas.

sábado, 16 de abril de 2022

¡¡RECUERDOS QUE GUARDO!!

 

Hay cosas que guardo con apego;

un broche de mi pelo
con forma de corazón
con piedras coloradas
incrustadas en un armazón
dorado y reluciente.

Hay pequeñas cosas que valoro
una cruz que cuelga desde mi cuello
y se acomoda en medio de mi pecho.

Una cajita que me acompaña
desde hace tiempo,
estampados sus colores en verdes
y anaranjados,
con su forma ovalada
donde guardo pequeños recuerdos.

Una manito de madera que
llevo en mi billetera;
era de un Cristo que se rompiera
en una de mis mudanzas.

Tenia sus brazos abiertos
y al caer se quebró en pedazos
yo guardé su manito
tiene como 20 años.

Pero hay cosas que guardo en mi alma
recuerdos de mi  infancia
de niña solitaria
sentada en los escalones de mi casa.


La vereda frondosamente arbolada
la palmera que me dio su sombra
las plantas de naranja amarga
y un galpón al que le tenía miedo.

En mi fantasía de niña,
podía imaginar muchas cosas.

Un día subí al techo de ese galpón,
trepando un árbol de costado
y encontré una planta rara
cuyas flores colgaban desde el techo,
jamás supe cómo se llamaba
solo sé que se abría de noche
como una gran campana.

No sé estoy recordando
la glorieta enramada de jazmines
la santa Rita de color fucsia
donde aprendíamos a leer
siempre con mis dos hermanos.


Aprendí a jugar a los indios

y siempre era yo la prisionera.

Se asomas esos recuerdos
y no quiero dejarlos guardados
en mi cajón.

Siempre he de compartir
porque solo me sale escribir
lo que llevo en mi sentir.

 


¡¡EL SOL DE ABRIL DEJÓ SOBRE LA ARENA!!

 




                                                           
El sol  de abril dejó sobre la arena

un poco de mis sueños olvidados;

y el aroma de nardos perfumados

se trepa a mi ventana y me serena.

 

                                                        Quisiera ser la sangre en tu latido

el sol iluminando mis laderas,

el viento sacudiendo mis praderas,

y un beso enamorado enardecido.

 

No quiero prolongar esta distancia

que propone tu mar salado y frío,

yo quiero de las flores su fragancia.

 

Quisiera tu costado al lado mío,

Tus besos tus abrazos, pura esencia

beberme de tus labios el rocío.