lunes, 11 de marzo de 2024

 




LA JOVEN QUE SE ENAMORA.

Autobiográfico

El tiempo no determina la edad para enamorarte y comenzaste a despertar tu corazón y tu vida en el  amor, en lejanía.

Tímida, ocultabas a la mirada.

Huidiza eras el sol escondiendo tu luz  en soledad.

 No podías mirarte en  los ojos de otros ojos, porque eras tímida, pero tu corazón ardía.

Así llegaron y se fueron, sin descubrir el beso soñado la perla escondida, porque las marcas de tu vida solitaria, te indicaron el curso que seguirías.

 

Largamente hoy sé porque te convertiste en esbelta joven, temblorosa y ardiente, sutil latiente y sin embargo sinuosa  aletargada como la niebla.

 

Despertaste pasiones en aquél que descubrió tu ángel.

Largos fueron los años que pasaste sin el beso soñado, sin la caricia y tu cuerpo se insinuaba en delineadas y pequeñas curvas mientras tu corazón latía.

 Apenas te enterabas de tus hormonas y los desafíos de la vida.
 Creciste entre la ingenuidad de tus raíces y las metáforas de tu cuerpo.

Pero el beso llegó callado, tierno, mientras tu alma se debatía en una realidad saludable y genuina y ese ángel dormido de ternura.

La pasión llegó después, tras luchar con famosos paradigmas y hubo lucha interna entre lo deseado y lo temido; el querer y no querer; los temores salieron como fieles custodios de tu realeza y en tu reino más prohibido; escondido como flama como flama eterna, un latido, un grito, escenario de lo vivo, confundió tu gloria.

Y la gloria fue tu ofrenda más preciada, porque el amor vino con clarines, con gemidos; con lágrimas, contracciones de pudor y elocuencia de ingenuidad pero impregnada de sabiduría.

Tu ser entero vio la muerte y la vida en un instante.

Y la gloria fue el estar enamorada y sentirte amada.

 Florecías joven, con cierta culpa pero dichosa en los campos de la inocencia.

Crecías como una magnolia desprendiendo su aroma, y estaba bien porque tu experiencia fue buena, y te sirvió para amar cada parte de tu cuerpo y de tu propio ser.


Eras la joven que se enamoró del amor e idealizó la realidad y esa realidad se deslizó entre tus dedos como pétalos.

Eras la joven que guardaba sus tesoros más preciados en el cofre de la dulzura.

 Convertías tus dones en sabias reliquias.

No fue fácil decirle a tu adentro que la vida te lo debía y comenzaste a transitar el camino de las decisiones, aquellas que transformarían el curso de tu inesperado mundo.

No fue fácil porque aún ignorabas lo real, eras una ilusión tejida, eras un sin fin de perlas que se ocultaban detrás de la roca mas hundida, o tan lejana de las olas, allá en la cima de la más altiva montaña.


Convertías tus horas en telares de alegorías, convertías tus pesares y tus anhelos en esperanzas y sueños, y claro que no fue fácil, que no fue fácil crecer y sobre todo ver, entre comillas, que nada es lo que parece ser y que no somos quienes creemos ser.


Pero si entender que el crecimiento es un completo contemplar, lo que realmente somos, lo  que realmente deseamos ser y lo que somos en realidad.


PROSA POETICA ¡¡LA JOVEN QUE SE ENAMORA!! 0001

¡¡ CANTO A UN AMOR PERDIDO!!

 

Cuando la tarde muere desolada,
cuando la lluvia moja los rosales,
mis lágrimas son frágiles cristales,
que mojan tristemente mi almohada.


Desangra displicente y condenada,
la mirada perdida en madrigales,
la sombra de mi sombra entre corales,
tristeza que circunda acobardada.

Sin morada en la tarde yo me muero,
perdida entre la niebla más profunda.
Estoy triste esperando aquél te quiero.

Hoy pienso que la lluvia fue fecunda
perdiendo aquel amor, el más sincero,
que ha quedado en la tarde moribunda.


¡¡CANTO A UN AMOR PERDIDO!! 0001

¡¡ LAS AGUAS DEL LETEO!!


 

Tus miradas me quemaron

como el fuego de mis leños

y cruzaste los valles blancos

infinitos de mi cuerpo.

 

Una emergencia desmedida

de mi piel furtiva

morir mil veces en un día

manantial, aguas subversivas.

 

El viento cambio su norte

Mi tarde se hizo horizonte

Se hizo el cielo tormenta

Como un presagio de muerte.

 

Hoy, mi tarde yace herida

en la bruma de mi pecho

una daga del destierro

moja mi cause y mi lecho.

 

Hoy tengo por dolor

el frio helado de los inviernos

y por pena tengo

la escarcha del aguacero

la lluvia pálida de la luna

con su murmullo de acero.

 

Si mis cavernas dejaron de ser tu patria

Y mis valles dejaron de ser tu puerto

mi s colinas ya no serán tu norte

en las cañadas de mis inviernos.

 

 

Aunque no regreses

al cause que fuera tu destino

encallare mi boca en otro muelle

para beber  las aguas del Leteo.



 

 

 

 

 


 

¡¡LAS AGUAS DEL LETEO!! 0001

jueves, 7 de marzo de 2024

 

¡¡PERDIDA EN MI PROPIO SUEÑO!!

              ( soneto) 

¡Todos los incurables tienen cura

cinco segundos antes de su muerte!

Pedro B.Palacios. Poeta Argentino

 

Perderme  en el abismo, más  oscuro,

negrura miserable insana y  muerta

desdoblando mi  sombra, sombra yerta

errante y taciturna  me figuro.

 

Realidad que en vano fue conjuro,

la curva de los tiempos tiene puerta

¡perpetuo  cavilar que me despierta!.

Renace mi caudal donde me curo,

 

aflora  así mi numen  sobre el cielo,

un cielo que se expande indefinido

cobrando su esplendor sobre mi vuelo,

 

volé sobre la sombra del desvelo

con alas de un  volcán enardecido.

¡Con la fuerza  ancestral que suena un chelo.!