lunes, 30 de abril de 2018
¡¡Donde en silencio me nombras!!
No me han tocado tus manos
ni tus labios me robaron un beso
pero mi corazón se quedó preso
entre nuestros silencios amados.
No te extraña mi costado
ni el beso jamás estrenado
te extraña mi alma enamorada
colgada de la tuya enmarañada.
Me enamora hasta tu velada tristeza
donde en silencio me nombras
te callas entre
las sombras
y en soledad me dejas.
Yo persigo y siento necesario
el ruedo de tu pluma abandonada,
un renglón para mi alma enamorada
y un trozo de tu bella inspiración.
Porque no entiende mi razón
que no existe explicación
para el amor que late
como un torrente en mis venas.
Entonces los vientos desesperan
y brotan en cadenas
mis versos aromados
de rosas y de gardenias.
Tampoco entiendo a mi balcón
cuando el otoño ha llegado
las hojas verdes siguen estando
y las flores aún me brindan su candor.
Contará un día la leyenda
de un marino y su celta
navegar la cresta de una ola
y soplar como lo hace un mago
para ver volar a una paloma
sobre tu mar y tus arenas.
Te quiero marino de mi ternura
y serás mi poeta solitario y triste
que a este amor no se resiste
domingo, 29 de abril de 2018
¡¡ A MI MADRE !!
Me diste la vida y tu nombre era Catalina,
mi padre te llamaba Caty…
por un raro misterio yo te elegí antes de nacer
en este universo de enormes posibilidades
porque ambas sabemos que algo vine a aprender.
No te recuerdo bien, entonces recurro a las fotografías,
de ti no hay ninguna, pero sí de las mías
una niña como de un año, vestida de rosa,
con un gran moño en su rubia cabeza.
No te recuerdo madre, tendrás que perdonarme
pero sé que está aquí siempre cuidándome;
me viene a la memoria mientras escribo
tu rostro en blanco y negro con una de mis tías;
una escarpada luminosa y un río de memorias.
Hoy te rescato de la penumbra
estoy haciendo lo que me dijo una amiga,
“edita el dolor” y ya no más tu luz escondida,
no pude jamás pronunciar un mamá,
porque estaba dolida
y hoy, aunque llueve un cielo gris
quiero tener tu luz encendida.
Tiendo mis manos abiertas hacia la vida
la que tú me diste, en tu vientre nueve meses
y cuatro años de niña con flequillo
zapatos de charol y piernas largas.
Ahora te recuerdo un poco más
sé que estás aquí, viéndome llorar
pero también sé que el llanto cura
las heridas viejas. Te amo mamá.
¡¡FUE EN UN VERANO !!
Fue en un verano entre un cerro y el río
en una casa estilo alpina con mis dos hijos pequeños
Lucia y Martín…yo paso, decía Federíco el más grande
en Sierra de la Ventana, es un valle, aún está vivo.
Fue en esas noches donde la tormenta parecía
atemorizante, después de una bella jornada
a pleno sol en los rostros enrojecidos
mientras miraba al más pequeño
arrojarse desde el puente sin un poco de miedo
erguido como un soldadito zambullirse en el río.
Sentados los tres frente al hogar encendido
se cortó la luz de repente, me tomaron de las manos
y les dije si contamos hasta tres volverá la luz
y así lo hicimos y eso fue lo que pasó.
Yo creo en las hadas, en los duendes y en los elfos,
ello lo hacen también, pero fue mucho después
que Lu en el colegio contó lo que pasó aquella vez
un hechizo, un milagro en el atardecer.
Solo que en aquél tiempo solo pretendía
que no tuviesen miedo, porque yo los protegía,
pero ahora si sé, con firmeza
que todos está en esencia
en nuestro interior y se hace presencia.
En cada uno de ellos surge espontaneo
sus sensibles vivencias, sus propias alas
Lu escribe sus experiencia, y las comparte,
Martín, se regocija en su mundo interno
buscando respuestas como lo hace un chaman
y yo amo la poesía la que me hace sentir plena.
Aprendí a no interferir en sus vidas
como lo hicieron con la mía,
me he peleado con las instituciones,
para poder volar, amar y crecer.
Rompí con falsos esquemas, ataduras
porque tenía puesta una armadura,
me la quité, hice más ligero mi equipaje
porque empecé a ver de dónde provienen
los renglones, la ternura y la dulzura.
Hay una fuente inagotable
dentro de nuestro interior
solo tenemos que aprender a buscar
remover la tierra, quitar la maleza
y empezar a confiar en nuestra divinidad.
Por eso digo en algún poema
no te mueras con la música dentro
disfruta lo que amas
porque el alma no se equivoca.
sábado, 28 de abril de 2018
¡¡ El Viaje!!
Siempre me ocupé de mostrar
primero mis flores
no mostré mi tronco
y olvidé que tengo raíces
como olvide que fui semilla.
Hoy se abre un horizonte
ayer hoy o después
vuelvo a la historia
del brioso árbol
esculpido por la vida
donde hay una herida
que el viento ocultó
con ramas y hojas.
La lluvia cae copiosa
las flores se abren
las hojas brillan
el tronco recuerda
sus raíces profundas
en medio de la luz
¡¡La semilla!!
La esencia
espera su momento
como la roca que cambia
porque la lluvia la moja
y florece el musgo.
Si comprendes este lenguaje
entre lo sagrado del bosque
el linaje es el paisaje
donde tal vez me vuelva flor.
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