miércoles, 25 de diciembre de 2019

¡¡ SOY EL ÁRBOL FLORECIDO ENTRE TUS RAMAS!!

Soy el árbol florecido entre tus ramas
que  arrullan por completo la memoria
soy la flor peregrina y migratoria
volando el cielo  azul que tú  proclamas.

Soy el  viento, remolino y me reclamas
con voz de orilla calma nuestra historia
sin pronunciar  tu nombre, esa ilusoria
y  romántica escena  donde me amas.

Soy el sol naranja,  rojo en el poniente,
la luz  candil que late en tu morada
el aire, el beso que se da de frente.

Es que busco tu Abril en la mirada
con ansias  y mi corazón ardiente
un beso  de mi boca enamorada.

sábado, 21 de diciembre de 2019

¡¡ UNA HISTORIA DE AMOR SIN DESPEDIDAS!!




¡¡ UNA HISTORIA DE AMOR SIN DESPEDIDAS!!


Cómo se puede amar por toda una vida,
 cómo junto al dolor de haberla perdido,
 en este mundo incierto de realidades y de fantasías,
  él,  la tomo entre sus brazos mientras ella se moría.

Todo un desierto de arenas dormidas,
 cambiaron los rumbos que tomaría.
Inagotables lágrimas  bañaron su rostro
 y mayor fue su agonía.

Se llamaba Catalina, pero él, pero él, la llamaba Catia
 y con sus 30 años dejaba este mundo de raras ironías.

Se le rompió el corazón y sintió que él también se moría.

Pero nadie predijo que alguien aparecería
 para suturar su profunda herida.

Como tampoco nadie predijo que sería corta la dicha,
 de un nuevo comienzo,  porque él quedaría atrapado,
entre las redes de un oleaje turbulento,
 de un profundo mar violento,
 con sus  iracundos vientos.

Se hizo un silencio profundo, amanecía un nuevo día,
 y en el celeste cielo se esculpieron los nombres
 de una historia de amor sin despedidas.








sábado, 14 de diciembre de 2019

¡¡ OTRA PIEL!!


¡¡ OTRA PIEL!!

Quisiera acariciar tus hombros
abrirme camino entre tus ropas
sentir mis manos en tu piel
y tu boca alquimia entre mi boca.

Tal vez son estos sueños que me alocan
desatando mis deseos de mujer
pero sé que tus manos se aferraron
a otras manos que te arrancan de mi piel.

Hoy te llevo en mi memoria persistente
como un sueño que adormece
mis entrañas y el placer
y no quiere despertar.

Para qué?
si tus manos ya no buscan mis manos
y tu piel se estremece en otra piel.

Esa piel que en ti no queda
como se quedó la mía
arraigada, atrapada en  el querer.

Hoy solo soy un recuerdo  en tu memoria,
como todos los amores que por ti pasaron,
pero nadie se ha quedado
  para arroparte en tu tristeza
porque yo fui la más callada
 la que supo de tus silencios,
y quien te enseñó a querer.




viernes, 13 de diciembre de 2019



Crónicas del olvido


Jamás podré olvidar nuestra primera cita,
aquel instante mágico y eterno.
Y es que las cosas que suceden por primera vez
pretenden ese rango inmutable de lo definitivo.
Porque el olvido es territorio ruin de una memoria fósil
es por lo que te traigo hoy a este poema.
¿Te acuerdas, vida mía?
Tú escapabas de aquel ascensor triste
con la expresión ingenua de la Maga en tu pupila
y la fragilidad de una muñeca de biscuit.
Y yo, que nunca fui de Oliveira por la vida, te presagiaba ya
sin más bagaje que un recato infantil en la mirada
y un volcán a estrenar en la maleta.
Le boulevard Raspail se te rindió, inclinado a tus pies
(y a los secretos de tu minifalda)
como una fortaleza de Verona sin patrias potestades ni prejuicios.
Aún retengo en la memoria viva
la trémula mordaza de tus labios aprendices
al quite de un te quiero interrumpido.
Lo recuerdo bien, éramos jóvenes apátridas
sobrevivientes de una pizarra negra y opresora
y la carne exigía su cuota inaugural de inédita impudicia.

Créeme lo que afirmo, princesa de mis sueños,
ahora que los tiempos han cambiado no vengo de mendigo
pero deja que te diga en esta madrugada
que ya no me sostiene ni la copa
que este relato cruel que aquí te cuento
fue una historia de amor
y las historias de amor nada tienen que ver con el olvido,
no se pueden morir
porque están hechas de la misma masa gloriosa que los mitos.